viernes, 20 de enero de 2012

La última del día...

Conducir en autopista siempre me ha gustado. Son esos instantes en que siento que realmente conduzco mi vida,   son periodos en los cuales se exactamente hacia donde me dirijo,sin titubeos y sin dudas. De repente un señalamiento tan sólo para recordar mi destino. A veces pienso ¿por qué la vida no es así?

No,la vida es precisamente como conducir un auto,pero sin certeza del rumbo y del destino ¿Cómo será andar sin sentido? ¿cómo será desconocer el destino? me lo pregunto sabiendo que no necesito preguntarlo, eso se vive.

No me parece tan trágico. En los últimos días he conocido lo que sí es verdaderamente trágico: tener la certeza de un destino y desconocer el camino, perder el rumbo y dudar de ese destino.

Agobia pensar que no existe ese fin del camino que parecía tan claro, cansa sospechar que no es sino producto de mi sobrevalorada autoestima. Fatiga en realidad.

A veces quisiera tener 3 deseos y solucionar mis incertidumbres. Pero he descubierto otra cosa de mi: no soy el mismo sin la incertidumbre. El factor de lo impredecible le da sentido a mi vida. No hablo de la vida, pienso   sólo en la mía.

Con el tiempo logré controlar la ansiedad al respecto, lo convertí en un estilo de vida. Es un problema cuando   de repente comienzo a desear estabilidad. Mi naturaleza no me permite la idea del sedentarismo profesional o personal.

Me he dado cuenta de que necesito  una sola cosa: equilibrio. Toda una catarsis para un servidor. De pronto la rueda no gira a mi favor y parece que se me derrumba el mundo,acostumbrado al viento a favor, navegar contra corriente ha costado.

Fríamente no ha sido mucho el camino en ese tenor, ciertamente tuve otras metas en mente en las cuales me enfoqué y habiéndolas conseguido es difícil redireccionar la nave. Por suerte siempre cuento con esos momentos lúcidos donde encuentro la energía, la fuerza y las razones correctas para volver al rumbo con bríos nuevos.

Hasta aquí parece que sólo divago al respecto. Sinceramente así es,tan sólo ensayo para cuando tenga algo verdaderamente importante que comentar.

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